September 28, 2006

:: Una Marelada ::

Por no dejar palabras en el aire he empezado a escribir un cuento de aventuras, una historia de amor muy Shakespiriana y un relato con tintes de locura. Las canciones de amor siempre suenan iguales, es una solución que nace en los poetas. Me voy a dedicar a copiarle las rimas al genio que nunca quiso querer... y fracasó. En pleno paraíso montada en una nube, voy a comprarle a Dios un pase de pecados pa’ que me deje andar indúltero albedrío por el dulce camino del amor sin dolor. Defíneme la forma en que nos vimos, deja que lo imagine a mi manera que si nunca te tengo no me importa, sólo si puedo estar con la más bella de las historias. Para poder vivir el tiempo del deseo me he instalado en un patio con pantalla gigante, construyendo el contorno de tu cuerpo, improvisando idiomas para amarte. Y dar y ser de ti de repente es manjar de cada día, de repente me pinchas y vuelo, y siento, y siento, de repente renaces despierto...no pido nada... hoy sé, que te quiero. Que ironía.. todo cambia... con tu luz.

1 comments:

Cristabel Sosa said...

mana! eso ta profundo! suena como a una escena de Shakespeare in Love que falta en la pelicula... me encanta!!!!
la ironia que teje las sonatas del corazon cesan y luego despiertan sus melodias en las inesperadas noches, en el ultimo respiro de la lluvia y el color quemado de tantos sueños, alas y atardeceres por venir..